viernes, 8 de mayo de 2015

Nuestra primera noche juntos.





Ya no me gusta · Comentar · Detener notificaciones · Compartir · 4 de enero
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  • Kawabata Yukio ¿A qué hora sales por el pan? (?)
  • Kei Diaura -A la hora que usted quiera...sólo que no sea mientras
    duermo -negó ligeramente con una suave risa al decir lo último
  • Kawabata Yukio - No, dormido no me sirve de mucho, señor. - lo dijo con seriedad pero luego término riendo - ¿A la hora que quiera, eso es bueno?
  • Kei Diaura -¿ah no? - le miro fingiendo un poco de sorpresa,
    aunque de igual forma río un poco al final- si, a la hora que quiera, sólo dime y salgo
  • Kawabata Yukio - No, sería un poco complicado llevar a cabo lo que tengo en mente - habló fingidamente pensativo mientras miraba a otro lado - Entonces veré mi agenda para darle una cita - sonrió divertido volviendo a mirarle.
  • Kei Diaura - Entiendo, ¿y puedo saber qué es eso que tienes en
    mente o no? -le miro un tanto curioso, pero aun así con una sutil sonrisa en sus labios- y bien, sólo espero que no tardes mucho en hacerlo, porque si no la agenda que va estar ocupada será la mía -bromeo un poco dejando escapar un par de suaves risas
  • Kawabata Yukio La sonrisa en su rostro se amplió cuando escucho aquella pregunta -¿No imaginas que es lo que tengo en mente? Vamos no es tan difícil - le miró con cierta coquetería antes de volver a reír - Oh te estás volviendo un hombre ocupado ahora, la agendare lo más pronto posible entonces.
  • Kei Diaura -Oh bueno, si me imagino algo, pero quiero estar seguro...aunque cada vez lo estoy más - alzo una de sus cejas mirándole un tanto divertido al ver aquella mirada que el otro le daba- en parte es tu culpa, hazte responsable (?) - dijo ya no pueden o evitar soltar una suave risa
  • Kawabata Yukio - Dime que es lo que te imaginas y te diré si estas en lo correcto - se le acercó un poco más, pero no lo suficiente como para rompertoda la distancia entre ellos - ¿Mi culpa? - preguntó fingidamente indignado - Que tiene que ver conmigo que estés demasiado ocupado.
  • Kei Diaura - Eso sería difícil ¿sabes?, a este punto ya me estoy imaginando muchas cosas... - dijo mientras le miraba acercarse cada vez más, esbozando una sonrisa un tanto picara que acentuaba aquello último que había dicho - tienes todo que ver Yo-ka, por aquello de que trabajamos juntos.
  • Kawabata Yukio - Entonces dime alguna de esas cosas que estes imaginando, al final de cuentas lo sabrás, pero no es divertido que yo lo diga - dicho eso acercó su mano derecha hasta el otro, acomodandole un poco el cuello de la camisa, mientras le miraba directo a los ojos - Oh bueno, en tu contrato aceptaste ser explotado por mí, así que no es mi culpa. - no pudo evitar reír por su respuesta.
  • Kei Diaura - oh vamos, sé que no es divertido pero me dejas con la duda - soltó una leve risa, dejando que el otro hiciera aquello con su camisa - bueno, veamos, podría decirse que en parte es algo de esto...- menciono al mismo tiempo que llevaba uno de sus brazos a rodear la cadera de su contrario y atraerlo un poco más a él, haciendo aquella distancia entre manos fuera ya casi nula- ¿ser explotado por ti? Vaya, creo que no leí la letra pequeña del contrato - rió un tanto divertido tras decir aquello.
  • Kawabata Yukio - No te dejaré con la duda por mucho tiempo - Podría decir que los actos ajenos le habían tomado por sorpresa, pero la realidad es que no había sido de esa forma, al parecer ambos se referían a lo mismo. - Mmm tiene mucho que ver con esto... - le susurró sobre los labios, mientras pasaba sus brazos tras el cuello ajeno, logrando que la distancia constara de un par de centímetros entre sus labios - Siempre debes leer esas letras pequeñas, ahora que lo pienso debí agregar un par de puntos más.
  • Kei Diaura -Eso espero Yo-ka - musito de forma suave antes de
    escuchar la respuesta del otro a sus acciones anteriores, formulando una sonrisa un tanto complacida en cuanto le escucho aquellas palabras - entonces no estoy para nada mal - susurro suavemente sobre 
    los labios ajenos, al igual que lo había hecho el otro, llegando a abrazarlo más para juntar un poco más su cuerpo con el ajeno- lo se, lo haré la próxima vez que deba firmar algo...¿un par de puntos? Me pregunto cuales puntos son esos que querías agregar
  • Kawabata Yukio - Así será - sonrió divertido después de haber dicho aquello - Te aseguro que no estas nada mal, creo que sabes perfectamente a lo que me refiero. - Esta vez no se quedó sólo en aquellas palabras, sus labios se unieron a los contrarios con suavidad por algunos segundos antes de retirarlos para poder hablar de nuevo - El par de puntos, bueno el primero tiene que ver con ciertos favores que me gustaría hicieras, ya sabes cosas sencillas y que creo estarías dispuesto a hacer.
  • Kei Diaura - si, ahora se perfectamente lo que tienes en mente...- planeaba
    continuar diciendo un par de cosas más, pero aquella unión de ambos labios se lo impidió de momento, así que sólo se dedicó a corresponder aquel beso de la misma forma suave - ¿favores qu
    e estaría dispuesto a hacer? -repitió aquello más para sí mismo que para el otro, esbozando una sonrisa algo divertida al final- ¿qué clase de favores son? Aunque bueno, si tú dices que estaré dispuesto a hacerlos no pondré queja -aún con aquella misma sonrisa, volvió a acercar sus labios con los contrarios, haciendo rozar estos solamente
  • Kawabata Yukio Iba a responderle qué clase de favores, pero al sentir el roce de sus labios no hizo más que volver a besarle, esta vez un poco más profundo que con anterioridad, sacando sólo la punta de su lengua para acariciar los labios ajenos. Después de un rato volvió a separársele, mirándole directo a los ojos con cierto deje de deseo - Sé que incluso te encantarán, Kei, uno de los favores es como lo que estás haciendo ahora, así que dime si no estarías dispuesto hacerlo algunas otras veces. - Atrapó el labio inferior del otro entre sus dientes, estirándolo un poco.
  • Kei Diaura Al sentir aquel beso, este lo correspondió de inmediato, con la misma profundidad que su contrario iba marcando, pudiendo sentir luego aquella lengua del otro pasar por sus labios. Por aquello mismo al separarse del beso, este comenzó a saborearse un poco sus propios labios, más aún al notar aquella mirada que le dedicaba el otro- si es así, encantado...pero ¿cómo los que hago ahora, o...más de lo que hago ahora? -dijo justo antes de poder sentir su labio aprisionado entre los dientes del otro, aquello causándole una sonrisa, al mismo tiempo que posaba una de sus manos en la espalda baja contraria y otra más sobre la cadera del mismo.
  • Kawabata Yukio La manera en que el otro había saboreado sus propios labios, le había encantado, una divertida y juguetona sonrisa se formó en su rostro después de ello que se amplió cuando le escuchó hablar. Cada vez sentía como sus cuerpos eran apegados y como su calor corporal iba en aumento de la misma forma, entonces le tomó del cuello de la camisa acercándole de esa forma de nuevo - De eso habla el punto dos, mi querido Kei, tendrás que hacerme compañía algunas noches - depositó un corto beso sobre la comisura de sus labios - A veces algunas noches son frías y podrías darme un poco de calor...
  • Kei Diaura Le miro un tanto sorprendido en cuanto el otro le tomo del cuello de la camisa y lo acerco a él, sin embargo aquella misma acción de su contrario le provoco una sonrisa bastante divertida y complaciente, más aún al irle escuchando todo aquello que le decía- vaya, ¿qué puedo decir? la idea me agrada...y me agrada bastante -al decir aquello este tomaba entre una de sus manos el mentón ajeno, delineando con su pulgar el labio inferior de este - creo que no puedo negarme a darte un poco de calor en esas noches frías...-le soltó de aquel agarre a su mentón y fue acercando su rostro al cuello de su contrario, manteniéndose de momento sin hacer relativamente nada, más que aspirar un poco el aroma proveniente de el.
  • Kawabata Yukio Esta vez sí se había sorprendido cuando el otro le tomó por el mentón, pero pronto intentó ocultarlo desviando un poco su mirada. Para cuando el pulgar ajeno recorrió su labio inferior sacó la punta de su lengua para que le rozara levemente, mordiendo su labio después de que el agarre desapareció. - Puedo darte algunos tratos especiales si me ayudas con el frio, cosas que a los otros dos no les daría - le dijo ya cuando le tenía de aquella forma en su cuello, aún mordía su propio labio inferior, intentando reprimir un gemido que moría por salir de entre sus labios - Me haces cosquillas, Kei - alzo levemente sus hombros como para darle énfasis a sus palabras.
  • Kei Diaura Se mantuvo escuchando con atención lo que el otro decía sin dejar de aspirar el aroma del otro - interesante, interesante...-musito suave, casi en un susurro muy cerca del oído contrario al escuchar lo que el otro le decía- me gustaría ver esos tratos especiales -dijo a la vez que acercaba más su rostro a aquel cuello, haciendo rozar un poco sus labios con la piel ajena. Por un momento se detuvo al soltar una pequeña risilla al escuchar la voz del otro decirle aquellas palabras- esa es la idea, Yo-ka...después sentirás más que cosquillas, lo prometo - dijo aún entre una suave risa, volviendo su atención al cuello ajeno, comenzando a dejar varios cortos besos sobre aquella piel mientras también comenzaba con una de sus manos a acariciar la espalda del otro.
  • Kawabata Yukio Sus ojos se cerraron suavemente cuando le escuchó decir aquello, al igual que una sonrisa de entera satisfacción se dibujó en su rostro - Estoy seguro que me encantará sentir todo eso... - le susurró cerca del oído, mientras sus manos apretaban la tela de la ropa contraria que tenía capturada entre ellas, esto por lo placentero que le resultaban aquellos sobre esa parte tan sensible de su cuerpo, ladeo más su cabeza para darle mayor acceso. - Ya comienzo a sentir mucho más... - de pronto deslizó los dedos de su mano derecha por el pecho de su contrario, buscando empezar a desabotonarle uno a uno los botones de aquella camisa con lentitud.
  • Kei Diaura Este paro un poco con aquellos besos al escucharle aquello último, alzando un poco su rostro para mirar de reojo al otro y poder ver las expresiones que resultaban de aquello que hacia sobre el cuello ajeno - y eso que aún falta...- susurro suave con una sonrisa entre divertida y algo traviesa, volviendo al cuello contrario, esta vez dejando sobre aquella piel varios besos alternados con pequeñas y suaves mordidas, a la vez que sus manos buscaban adentrarse en las ropas ajenas, logrando finalmente poco tiempo después llevar sus manos bajo la prenda superior que vestía el otro para acariciar aquella piel ya directamente.
  • Kawabata Yukio Soltó una suave risita luego de haberle escuchado, mientras el otro volvía a cuello él había terminado de desabotonarle la camisa, lo que le daba acceso a la piel ajena. Jadeó un par de ocasiones cuando sintió las mordidas alternadas en su cuello y el frio tacto de las manos ajenas sobre su piel luego de haberse metido bajo su ropa. Sus propias manos recorría el pecho ajeno a su antojo, paseando sus uñas sobre la suave piel, sabía que había muchas posibilidades de dejarle algunas marcas rojas aunque no estuvieron aplicando la suficiente fuerza para lastimarle. Su mano derecha se deslizo más abajo, llegando al vientre contrario, deteniéndose poco antes de su entrepierna.
  • Kei Diaura Estaba sumido en su labor en el cuello ajeno que no noto sino hasta poco después que el otro le había desabotonado por completo la camisa, al sentir las manos contrarias directamente sobre su piel. La sensación de las uñas ajenas sobre aquellas partes de su pecho le hicieron marcar un tanto más aquellas mordidas sobre el cuello ajeno, aunque no lo suficientemente fuertes como para lastimarle. Soltó un ligero suspiro de sus labios al sentir como aquella mano de su contrario bajaba por su vientre - ¿Qué piensas hacer Yo-ka? - musito suave con una sonrisa divertida a la vez que se despegaba del cuello ajeno, sin embargo sus manos continuaban con las caricias sobre la espalda ajena, mismas manos que descendían poco a poco por aquella misma espalda.
  • Kawabata Yukio Le miró directo a los ojos poco después de que el otro levantará el rostro, sonriendo con diversión y cierto deje de malicia. - Pensé que sabías lo que tenía en mente, Kei... - susurró sobre sus labios, llevando de a poco su mano más abajo, hasta que finalmente la posó sobre el miembro ajeno por sobre la tela de su pantalón, le dio un suave y luego un fuerte apretón - Ya quedo más claro lo que estoy pensando o quieres otra pista - siguió con los movimientos de su mano sobre aquella parte de la anatomía de su contrario, suspirando suavemente cercas de sus labios debido a las manos que seguían recorriendo su espalda.
  • Kei Diaura Este sonrió divertido casi de inmediato al ver aquella sonrisa en los labios del otro, ampliando aquella misma al ir escuchando lo que el contrario tenía que decirle. Al ir sintiendo como aquella mano descendía por aquella parte de su cuerpo, este se mordió ligeramente el labio, un poco más al sentir como el otro apretaba aquel lugar de esa manera; con aquel segundo apretón no pudo más que soltar un leve jadeo de sus labios- quedo bastante claro... - dijo casi entre un suspiro mientras bajaba un instante su mirada a observar los movimientos de aquella mano sobre su hombría - te diré que si sabía lo que tenías en mente, sólo que me gusta preguntar - dijo al final, soltando una leve y pequeña risilla divertida, volviendo a subir su mirada para verlo directamente a los ojos.
  • Kawabata Yukio Escucharle jadear por sus acciones era algo que le gustaba de verdad, le hacía sentirse complacido por ello. - Me agrada que preguntes... así pudo mostrarte las respuestas a mi manera - le respondió una vez que sus ojos se encontraban de frente a los ajenos, sin pensarlo dos veces volvió a acercar sus labios a los ajenos, robándole un profundo y demandante beso, mientras le mordía el labio inferior en medio de aquel. - Tengo otro lugar en mente para que hagamos algo divertido - dio otro fuerte apretón a su hombría, y sin alejarse demasiado de sus labios, le encantaba la sensación que le brindaba el hecho de rozarlos con los propios - Estoy seguro que sabes donde.
  • Kei Diaura - Bien, entonces lo seguiré haciendo - dijo con una sonrisa, justo antes de sentir aquel beso mismo que correspondió, siguiendo tanto aquella profundidad como también tratando de llenar aquella demanda que el mismo beso pedía; poco después tras sentir aquella mordida sobre su labio sonrió suavemente entre el beso, llegando instantes después a devolverle aquella mordida en el labio a su contrario- ¿ah si? - musito suave casi entre un nuevo jadeo producto de aquel apretón que le había dado el otro - creo saber dónde, pero ¿por qué no mejor me lo dices, eh? - menciono en un tono un tanto malicioso pues quería ver como respondía el otro a aquella pregunta.
  • Kawabata Yukio Sonrió con diversión por lo último, este juego de preguntas le gustaba demasiado, apartó su mano de la entre pierna del otro llevando así ambos brazos tras el cuello ajeno, mientras apegaba su propio miembro contra el ajeno. Movió su cabeza hasta alcanzar con sus labios la oreja derecha del otro, mordiendo su lóbulo antes de hablar - Llévame a la cama... - le dio una lamida a aquella zona - y quítame el frío... - De pronto volvió a bajar su derecha a la hombría ajena, pero está vez se abrió espacio entra la ropa del otro, así tocó la viva carne caliente que estaba bajo sus pantalones - Parece que esto aprueba mi idea.
  • Kei Diaura Le miro poniendo atención a todo aquello que hacia su contrario, soltando un pequeño pero suave suspiro en cuanto sintió el miembro ajeno apegarse al suyo. Se quedó mirándole de reojo en cuanto le vio acercarse a su oído, sin embargo al sentir aquella mordida no pudo evitar el entrecerrar de momento sus ojos, sonriendo pocos instantes después al oír aquella respuesta que sin duda era lo que ya había estado pensando. Al ir sintiendo nuevamente aquella mano bajar hasta su hombría y sentirla dentro de su ropa, tocando directamente, este se mordió el labio inferior poco después esbozando una sonrisa un tanto traviesa ante las palabras ajenas- así es, lo aprueba y demasiado...así que comenzare a quitarte el frío ahora mismo...- acerco sus labios a los contrarios para besarlo profundamente a la vez que lenta y pausadamente comenzaba a dar pequeños pasos junto con el otro para ir de esa manera avanzando un poco hacia la habitación.
  • Kawabata Yukio Antes de poder responder con palabras a las de su contrario, fue placenteramente interrumpido, ladeo su cabeza hacia su derecha, mientras amoldaba sus labios con los ajenos, correspondiéndole con la misma profundidad. Cerró levemente sus parpados, dejándose llevar por el otro, cada paso que daban hacia su destino lo hacía confiando en que el otro no lo dejaría caer. Cuando estuvieron lo suficientemente cercas de la habitación se separó de sus labios y abriendo los ojos se dio la vuelta para poder abrir la puerta de la habitación, entró sin decir más y de inmediato subió a la cama, mirándolo intensamente, a la vez invitándole a hacerle compañía sobre aquella superficie.
  • Kei Diaura Una vez el otro abrió la puerta y se adentró en la habitación, este le siguió, deteniéndose a unos cuantos pasos adentro de la misma, observando como el otro subía a la cama y le miraba de aquella forma, ante aquello este recorrió con su mirada el cuerpo del otro en aquella posición en la que estaba, antes de comenzar a caminar lentamente hacia aquella misma cama con una sonrisa un tanto maliciosa mientras se despojaba de aquella camisa que ya no hacía falta llevara encima, misma que dejo en algún lugar de su camino. Una vez llego, subió a la cama, acomodándose en esta, entre las piernas del otro y sobré de él, dejando su cuerpo sostenerse en una de sus manos para no dejar caer completamente su peso sobre su contrario - ahora si te quitare ese frío tuyo...- dijo sonriendo un tanto más, llevando una de sus manos directamente a acariciar el miembro del otro de manera suave sobre sus ropas.
  • Kawabata Yukio Relamió un poco sus labios cuando la camisa ajena abandono finalmente su cuerpo, pensaba que se veía mucho mejor sin ella, podía no ser un hombre demasiado grande, pero el cuerpo ajeno le fascinaba. Su piel se miraba tan suave y tersa. Todos aquellos pensamientos se despertaron cuando le tuvo sobre de sí y entre sus piernas, había estado concentrado en lo otro que apenas notó sus movimientos. - Ya comienzas a hacerlo... - alcanzó a decir antes de que su miembro fuera tomado de esa forma, sutilmente su cadera comenzó a moverse también, mientras sus manos recorrían la piel desnuda del otro y sus labios se acercaban a los ajenos rozándolos solamente. Esta vez fue su izquierda la que se poco sobre su miembro - Está duro aquí abajo - susurró contra sus labios mientras sonreía son deseo y malicia.
  • Kei Diaura - me alegra escuchar eso -sonrió un tanto complacido al notar aquellos sutiles movimientos de cadera que el otro comenzaba a hacer, ante lo cual sin más comenzó dejo aquellas caricias y se dedicó a abrir poco a poco el pantalón ajeno, aquello sin dejar de rozar sus labios del otro con los suyos - veo que ya descubriste el estado en que esta...y estaba por decirte casi lo mismo, tú no te quedas atrás - dijo terminando por desabrochar aquel pantalón para enseguida introducir una de sus manos en aquellas prendas y llegar a acariciar más directamente el miembro del otro.
  • Kawabata Yukio Una suave risita abandonó sus labios cuando su pantalón comenzó a ser desabrochado, aquella murió en justo momento que su miembro fue atrapado por una de las manos ajenas bajo su ropa, un sutil gemido suyo chocó contra los labios de su contrario - Eso significa que lo estás haciendo bien... - Fue entonces que hizo lo mismo que el otro, pero él no se detuvo en sólo desabrochar y meter su mano, bajó hasta donde pudo el pantalón ajeno, dejando cubierto aquel miembro sólo con su boxer. Una vez así metió su mano dentro de este y comenzó a masturbarle, al tiempo que sus labios demandaban por un nuevo beso, en el cual su lengua busco entrar en la cavidad bucal del otro para jugar con el músculo ajeno.
  • Kei Diaura El escuchar aquel sutilmente gemido de los labios del otro, sonrió de manera complacida puesto que aquel sonido proveniente del otro le había encantado de sobremanera y esperaba escuchar aún más de aquellos mismos - puedo hacerlo aún mejor...- dijo después de bajar su rostro un poco más para de esta manera pronunciar dichas palabras cerca de su oído. Al sentir como el otro hacia lo mismo con su ropa y no sólo eso sino más, amplio aquella sonrisa en sus labios aunque poco después esta fue cambiada puesto que este se mordió su propio labio y soltó un suave y corto jadeo al sentir lo que hacía aquella mano ajena que ahora se encontraba tocándole directamente y masturbándole. El por su parte adentro un poco más su mano en las ropas de su ajeno para tomar más firmemente su miembro, mismo que también comenzó a masturbar, en ocasiones haciendo un poco más de presión en el mismo, todo aquello mientras correspondía de la misma forma a aquel beso y comenzaba un juego entre ambas lenguas.
  • Kawabata Yukio En cuanto sus lenguas comenzaron a jugar entre sí, acariciándose y enredándose la una con la otra sus jadeos empezaron a morir entre sus bocas, aunque a veces eran tan fuertes, sobre todo cuando el otro le presionaba de más su miembro, que sus labios se separaban levemente. Cuando esto sucedía su lengua mantenía el contacto con la ajena, rozándose y finalmente volviendo a unir sus labios. Fue hasta que el aire le resultó necesario que rompió con aquel juego - Ya... veo que lo haces mejor... - su respiración entre cortada daba cuenta de lo agitado que se encontraba ya, por todos los medios intentaba mantener sus ojos abiertos. - Kei... - le llamó al tiempo que terminaba de bajarle el boxer y seguía masturbándole con la misma entrega que el otro tenía para con su miembro. - Házmelo... Kei... - le susurró con necesidad sobre los labios, antes de que un nuevo gemido le interrumpiera el habla, su cuerpo estaba ya demasiado caliente y su propia ropa no sólo le estorbaba sino que le incomodaba, quería sentir la piel ajena contra la suya y su miembro dentro de su cuerpo, saliendo y entrando constantemente en él. De sólo imaginarlo conseguía ponerse más duro entre la mano de su contrario.
  • Kei Diaura Al ir avanzando con aquel beso, cada vez sentía más que el aire se le iba aun así de momento no quería despegarse de aquel beso y la sensación que aquel juego entre sus lenguas le provocaba; al igual que el otro este soltaba uno que otro pequeño jadeo entre todo aquello. Una vez se despegaron de aquel beso, este respiro hondo tratando con eso recuperar de manera más rápida su respiración, no pudiendo evitar soltar una risilla al escucharle al otro decir aquello - te lo dije... - musito mientras bajaba su mirada con el objetivo de ver lo que las manos ajenas hacían a su ropa, subiendo ase nueva cuenta su mirada al escuchar aquella petición del otro - lo haría pero aún tienes tanta ropa encima...- susurro un tanto divertido con aquella necesidad que estaba ya muy presente en el otro y en el mismo, aunque trataba de controlarse un poco y no mostrarla del todo. Alzo una de sus cejas mientras se separaba ligeramente de él, deteniendo todo lo que hacía y sacando su mano del pantalón ajeno para poder comenzar a quitar las ropas del cuerpo al otro.
  • Kawabata Yukio Una sonrisa traviesa se hizo presente cuando escuchó lo último, lo había tomado como una provocación más. Al sentir como el otro se separaba no reclamó ni algo parecido a ello, pues tenía claro cuáles eran sus intenciones y ellas las agradaban demasiado, conforme su propia ropa fue desapareciendo de su cuerpo, se sentía liberado. Él mismo ayudó a quitarse la camisa, tirando todas sus prendas en cualquier parte de la habitación, en este momento el orden le tenía sin cuidado. Finalmente estuvo desnudo y queriendo lo mismo para el otro se le acercó pasando ambas manos sobre su cadera, mientras sus labios descendían por su pecho, y así fue bajando su boxer dejando expuesto su maravilloso miembro. - De sólo verte me ha dado hambre... - susurró manteniendo su vista en aquel erecto ejemplar.
  • Kei Diaura Una vez acabo con las ropas del otro y lo tuvo por completo desnudo frente a él, este paseó su mirada por el cuerpo del otro, o por lo menos hasta donde su vista le alcanzaba. Se distrajo bastante en eso hasta que comenzó a sentir aquellas manos sobre su cuerpo, seguido de aquellos labios que descendían por su pecho; aquellas acciones del otro le hicieron cerrar momentáneamente los ojos y soltar un leve suspiro de sus labios. Fue hasta que escucho la voz del otro nuevamente y sintió su miembro libre de aquellas ropas que abrió sus ojos y miro hacia el otro con una sonrisa un tanto divertida- ¿hambre? Ya veo...y ¿por qué no sacias tu hambre? - soltó una suave y muy ligera risilla divertida al decir aquello, sin apartar su vista del contrario.
  • Kawabata Yukio En cuanto escuchó la respuesta a sus palabras levanto la vista, hasta encontrar los ojos ajenos, mirándole profundamente, al tiempo que con su lengua iba humedeciendo de manera sensual sus labios. Entonces se acercó a morderle el mentón con suavidad y así comenzó a descender entre besos y lamidas por su pecho, deteniéndose por un momento en su pezón izquierdo y otro tanto más en su derecho, pero no se entretuvo demasiado en ello, siguió su camino pasando por su vientre donde delineo los bordes del ombligo de su contrario, metiendo luego su lengua en este. Sus manos se posaron sobre la cadera desnuda del otro, tomándole con firmeza, sus labios estaban cada vez más cercanos a su objetivo, levanto un poco la vista cuando esto sucedió, quería ver las expresiones en el rostro ajeno cuando comenzara a introducir su miembro en su boca. Comenzó con cortas lamidas sobre su glande y luego unas por toda su extensión, quería torturarlo un poco.
  • Kei Diaura El solo hecho de verlo pasar de aquella manera su lengua por sus labios, le estaba provocando bastante y no sólo eso, sino también las siguientes acciones de su contrario. Aquella mordida a su mentón no se la esperaba, aun así esta de gran manera le había gustado por lo que esbozó una sonrisa un tanto amplia. Este siguió con la mirada el paso que llevaba el otro por su cuerpo con aquellos besos y lamidas, llevándolo a morder sutilmente su labio inferior en cuanto el otro llego a pasar su lengua por ambos pezones. Al ver que el otro seguía aquel camino y pasaba por los bordes de su ombligo este sintió un ligero cosquilleo con aquello mismo haciéndole casi soltar una suave risilla. Continuo mirando el camino que llevaba el otro, hasta que llego a aquel lugar, mirando esta vez el rostro del otro ya que había levantado su vista; tuvo que entrecerrar sus ojos al apenas sentir aquellas lambidas del otro, estaba ya bastante sensible en aquella parte que aquello de cierta manera lo torturaba un poco. Soltó un leve jadeo y abrió sus ojos, bajando su mirada hacia el otro - me haces sufrir ¿lo sabias? - menciono al querer más que sólo aquellas cortas lambidas a su miembro.
  • Kawabata Yukio Retiró un poco su lengua después de las palabras del otro, una suave risita abandono sus labios producto de aquellas mismas palabras - Esa era la idea, Kei... - habló desde su lugar, sin más se acomodó lo mejor posible para poder llevar a cabo sus siguientes acciones. Su mano izquierda le ayudó a apoyarse sobre la superficie de la cama, mientras la derecha fue llevaba a la base del miembro erecto del otro. Le miró por última vez a los ojos antes de finalmente acercar de nuevo sus labios a su hombría, a la cual comenzó chupar solamente la punta y poco a poco le fue introduciendo por completo a su boca, metía un tanto y lo volvía a sacar, así hasta que estuvo por completo dentro, su lengua se dedicaba a acariciarle y enredarse a su alrededor, mientras el miembro salía y entraba en su boca con lentitud. Con suavidad paso sus dientes por aquella extensión de carne pues no tenía la intención de lastimarle, mientras que su mano masturbaba al mismo miembro desde la base. Sabía que estaba babeando y que todo aquello le hacía el trabajo más fácil al lubricar su extensión, pero también sabía que aquello provocaría esos obscenos ruiditos que si bien no le molestaban, si le harían sentir nervioso en esta ocasión.
  • Kei Diaura Al escucharle aquellas palabras de igual forma soltó una pequeña risilla y negó ligeramente- eres malo conmigo...- dijo en un tono algo divertido mientras soltaba una nueva risilla. Le siguió con la mirada todos aquellos movimientos que llevaba a cabo el otro, sabiendo perfectamente lo que el otro planeaba hacer, en cuanto el otro le miro este sonrió de lado mirándole fijamente como si le invitara a que continuara. Comenzó a sentir la cavidad bucal del otro rodear su miembro, produciéndole una sensación por demás placentera, la cual aumentaba cada que el otro iba metiéndolo más dentro de su boca; al sentir su miembro por completo dentro de la boca del otro, este entrecerró sus ojos y soltó un ronco gemido de sus labios, comenzando a sentir como la lengua ajena hacia aquellos hábiles y bastante placenteros movimientos por toda aquella extensión de su miembro. Jadeo suavemente al sentir los dientes del otro sobre su miembro a la vez que alzaba un poco su rostro, todas aquellas sensaciones que le estaba provocando el otro con aquello que estaba haciendo, sumado a aquellos ruiditos estaban comenzando a volverlo loco y a excitarlo aún más de lo que ya estaba que tuvo que morder de nueva cuenta su labio, esta vez con un poco más de fuerza para contener un poco todas aquellas sensaciones.
  • Kawabata Yukio De un momento a otro comenzó a meter y sacar al miembro ajeno de su cavidad bucal con mayor rapidez, tuvo que retirar su mano derecha de aquel para poder sostenerse de mejor forma y poder continuar haciéndolo con la misma dedicación y firmeza. Después de un rato tuvo que sacarle por completo, tenía que respirar un poco antes de que cualquier otra cosa pudiera suceder, no se alejó demasiado, sólo lo suficiente para poder respirar, en el tiempo que lo hizo alcanzo a sonreír aunque su rostro se mostraba agitado al igual que su respiración que de a poco retomaba su normalidad. - Incluso sabes mejor... de lo que esperaba - lo dijo justo antes de reanudar su labor, saboreando de principio su glande donde metió su lengua escarbando en la profundidad de su punta y sin dar aviso volvió a meterlo por completo para seguir mamándolo. Le agradaba en demasía que el otro gimiera por lo que le estaba haciendo, le encantaba que lo hiciera, le prendía más y más, hacía que su propio miembro aún sin recibir atención estuviera completamente duro y a punto de estallar, así que dejó de sostenerse con su derecha para llevarla a su propia hombría comenzando a masturbarse, logrando con esto que sus gemidos chocaran contra la piel del miembro ajeno.
  • Kei Diaura Se mantuvo con los ojos cerrados, sintiendo claramente cada movimiento, cada que el otro metía y sacaba su miembro de su boca de aquella forma tan placentera. En cuanto sintió su miembro fuera de la cavidad bucal del otro, soltó un pequeño suspiro y abrió sus ojos llevando su vista de inmediato hacia el otro, devolviéndole aquella sonrisa que pudo ver formarse en los labios del otro - vaya, me alegra superar tu expectativa - sonrió un tanto más, casi riendo por aquello que el mismo había dicho. Poco después soltó un suave jadeo cuando el otro reanudo aquellas acciones, sin duda todo aquello que llegaba a hacer el otro sobre su miembro le encantaba y le hacía sumirse completamente en aquel placer que le provocaba. Este inmediatamente notó aquellos suaves gemidos provenientes del otro, por lo cual sonrió complacido, le gustaba escucharlos aunque fuera un poco y le hacían excitar de sobremanera - Yo-ka... -dijo entre un ronco gemido a la vez que estiraba una de sus manos hacia los cabellos ajenos, haciendo que sus dedos pasarán y se enredarán un poco entre aquellos mismos.
  • Kawabata Yukio Al escuchar su nombre salir de entre los labios ajenos le animo a poner mayor esfuerzo en su labor, quería volverlo a escuchar, aquello le había excitado más que cualquier otra cosa y haría mucho más para volver a escucharle salir de entre sus labios. Una cálida sensación le recorrió el pecho cuando los dedos ajenos se comenzaron a enredar en su cabello, de cierta forma el acto le parecía cariñoso y dada la ocasión le era realmente grato. Mantuvo el propio vaivén en su propio miembro sin desatender el miembro ajeno, su propósito era que este se viniera en su boca, probarle hasta quedar satisfecho de él, hasta cansarse de su sabor, aunque sabía que era poco probable que se cansara de ello, si ahora mismo se sentía adicto a saborearle. Pequeñas gotas de líquido preseminal ya invadían su lengua y él no hacía más que disfrutarlo y brindarle el mayor placer posible a su contrario, moría porque fuera su entrada la profana y no sólo su boca así que se daría prisa en hacerlo venirse.
  • Kei Diaura Inconscientemente comenzó a mover ligeramente su cadera a la par de los movimientos de la boca de su contrario, querías cada vez más de aquellas sensaciones tan placenteras que tanto la boca como lengua que se movía de aquella manera hábil sobre su miembro le provocaban. Siguió moviendo sus dedos entre los cabellos ajenos, en ocasiones llegando a tirar suavemente de estos al sentir una que otra corriente placentera recorrer su ser. Con forme sentía más de todo aquello cada vez más se sentía llegar a su límite, sentía como todo aquello ya iba acumulándose y no tardaría en salir de el - Yo-ka... - menciono una vez más entre un corto gemido a la vez que bajaba su mirada a observar al otro- Estoy...por...- menciono de manera un tanto dificultosa y pausada, al tratar de controlarse un poco con todo aquello, aunque en ese punto en el que se encontraba ya le era sumamente difícil.
  • Kawabata Yukio Continuó con sus acciones, que apenas si alcanzó a escucharle para luego de un rato sentir aquel líquido espeso y caliente invadir su cavidad bucal, como le llenaba por completo, intentó tragar todo lo que pudo, aunque parte de ello terminó resbalando fuera de su boca, manchándole el rostro. Después de haber terminado con aquello, se retiró finalmente del miembro del otro, con una enorme sonrisa en sus labios, se reincorporó un poco sobre la cama y llevó su mano derecha a su rostro limpiando las gotas de semen que habían quedado por ahí, todas las junto en su índice el cual no dudo dos veces en lamerlo frente a los ojos ajenos. - Mucho más rico... - dicho esto pasó sus brazos por el cuello del otro atrayéndolo de nuevo a su cuerpo y a sus labios, besándolos con mucha más pasión y necesidad que las veces anteriores, metiendo su lengua en su cavidad bucal.
  • Kei Diaura Cerro sus ojos apretando ligeramente estos mismos y dejo escapar de sus labios un ronco gemido al terminar en la boca del otro, pasó unos instantes así, con los ojos cerrados mientras pasaba un poco el efecto de aquello mismo. Al abrir los ojos y llevarlos hacia su contrario pudo verle aquella gran sonrisa, notando también que su propio líquido seminal manchaba de una forma encantadora el rostro ajeno, excitándose de sobremanera con aquella imagen, más aún en cuanto le vio limpiar su rostro con sus dedos y lamer aquel donde había juntado todo aquello. Con aquella vista frente a él, se relamió un poco sus propios labios mientras continuaba observándolo, formulando una sonrisa en cuanto le escucho aquellas palabras. En cuanto sintió aquellos brazos rodear su cuello y atraerlo, este paso los suyos alrededor de la cintura de su contrario para pegar un poco más el cuerpo del otro al suyo, mientras correspondía con la misma pasión y ansiedad a aquel beso, comenzando nuevamente un juego entre ambas lenguas. Sin separarse de aquel beso, le abrazo con mayor fuerza para poder mover su cuerpo y el contrario hacia adelante, para de esta forma recostarlo en aquella cama y el quedar sobre el contrario nuevamente. Una vez en aquella posición le fue soltando de aquel abrazo, bajando su mano por el vientre del otro hasta llegar a su hombría misma que tomo firmemente en su mano y de esta forma comenzar a masturbarlo lentamente.
  • Kawabata Yukio Sin más se dejó recostar sobre la cama, un suave suspiro abandonó sus labios cuando esto sucedió, el peso ajeno sobre su cuerpo le era realmente agradable. Sintió un ligero cosquilleo en las partes que el otro recorrió con su mano hasta que un suave gemido se hizo presente por la manera en que tomó su miembro y luego por la forma lenta en que comenzó a masturbarle. Sus labios se separaron levemente de los ajenos, dando paso a un continuo número de suaves jadeos y suspiros, le gustaba la manera en que le masturbaba, pero también le ponía ansioso y le desesperaba que no fueran más rápidos, su cadera comenzó a moverse en busca de mayor contacto, queriendo que la fuerza, la presión contra su miembro aumentara. - Ahora... me torturaras tú a mí... - le dijo intentando sonreír con diversión, pero apenas si alcanzo a hacer una mueca, al tiempo que sus piernas envolvían la cadera ajena, al igual que sus brazos se mantenían en su cuello, estaba fascinado con la cercanía de su cuerpo y no quería romperla por ningún motivo. Poco después llevó sus labios cercas de la oreja derecha de su ajeno y de esa forma comenzó a gemirle repetidas veces para luego morder el lóbulo de su oreja con suavidad.
  • Kei Diaura Este siguió con aquel mismo ritmo lento sobre el miembro del contrario, mientras escuchaba con atención aquellos jadeos y suspiros provenientes de los labios del otro. Al escucharle aquellas palabras no pudo evitar soltar una suave y ligera risilla, bastante divertida ya que era cierto, trataba de torturar un poco a su contrario con la lentitud de sus movimientos - digamos que es un poco de venganza...- dijo suavemente pero con cierto toque de malicia y diversión, aumentando sólo un poco aquel ritmo de su mano. Le tomo un poco por sorpresa que el otro le abrazará con sus piernas, aun así no lo demostró del todo, solo esbozando una suave sonrisa mientras continuaba masturbando al otro, aumentando cada vez más la velocidad de su mano, en ocasiones apretando ligeramente aquel miembro entre su mano. Los gemidos del otro le estaban provocando e impacientando cada vez más, otro tanto si estos eran dejados cerca de su oído. Soltó un suave suspiro mientras sonreía y llevo su mano libre a su propia boca, lamiendo tres de sus dedos lentamente mientras observaba con atención a su contrario, no queriendo perderse de todas aquellas expresiones que lograba hacer el otro.
  • Kawabata Yukio En ocasiones entrecerraba sus ojos, mordiendo su labio inferior cuando el otro le apretaba el miembro, aquella sensación era grata aunque tortuosa, cuando sus ojos lograron mantenerse abiertos por largo tiempo es que le vio introducir sus dedos en su boca, una enorme sonrisa se amplió en su rostro puesto que sabía para que era aquello y él estaba ansioso desde hace rato porque sucediera, lo deseaba, lo anhelaba, lo necesitaba en demasía en estos momentos. Retiró su brazo derecho del cuello ajeno, con este se sostuvo sobre la cama para poder acercar sus labios también a los dedos que el otro lamía, cuando lo hizo unió su lengua a la acción para lubricarle esa tercia de dedos, con un poco de dificultad, pero lográndolo, rozando y saboreando en medio de aquello la lengua ajena. Después de un rato de estar en ello, volvió a acomodarse en su lugar sobre la cama, abriendo lo suficiente sus piernas para darle al otro completo acceso a su cuerpo. - Si no lo haces ahora... terminaré sin que me hayas penetrado... - en medio de sus jadeos alcanzo a reír divertido por sus palabras - Eso sería triste, así que hazlo... - pidió en un tono tanto suplicante como de orden.
  • Kei Diaura Sin dejar de lamer sus dedos, miro al otro alzando una de sus cejas un tanto curioso sobre lo que haría el otro, puesto que había sentido como deshacía aquel abrazo de su cuello, mirando cómo se levantaba y acercaba de aquella manera. Su mirada curiosa cambió por una bastante deseosa al ver y sentir como el otro ayudaba a lubricar sus dedos, ya que sentía en varias ocasiones como ambas lenguas chocaban entre aquella misma acción. Sonrió de nueva cuenta en cuanto el otro volvió a acomodarse sobre aquella superficie y abría sus piernas, soltando poco después una pequeña risilla al oírle decir todas aquellas cosas - ya voy, ya voy...- dijo entre un par de suaves risas más mientras acercaba aquellos dedos a la entrada ajena- sí, sería triste....aunque ¿sabes? el que termines antes no es mucho problema para mí, puedo hacer que de nuevo estés como ahora...- hablo de manera suave pero con cierto toque de malicia en sus palabras mientras sus dedos trazaban lentamente la entrada de su contrario; ciertamente se estaba controlando bastante al hacer aquello. Tras terminar con lo que tenía que decir fue introduciendo uno de sus dedos en el interior de su contrario, comenzando a mover el mismo lentamente a la vez que continuaba masturbándolo con su otra mano, no tardo mucho tiempo cuando introdujo un segundo dedo, esta vez moviendo ambos con mayor rapidez dentro del otro.
  • Kawabata Yukio Mordió su labio inferior con fuerza al notar como los dedos ajenos se acercaban a su entrada, de sólo imaginarlos dentro de su cuerpo le hacía delirar, sumado a que el otro le seguía masturban y aún más después de sus últimas palabras que le daban mayor estimulo, la idea de correrse más de una ocasión en la noche no era para nada despreciable es más le parecía maravillosa. Libero su labio pero sólo para llevar los dedos de su derecha a sus labios, de inmediato mordiéndolos, mirándole a los ojos profundamente, su cadera se empujaba discretamente contra aquellos dedos pidiendo con necesidad que comenzaran a penetrarle, su cuerpo estaba tan caliente ahora, que apenas si podía respirar, todo se sentía caliente, absolutamente todo. - Mmm - un suave quejido de incomodidad salió de entre sus labios cuando el primer dedo comenzó a escarbar en su interior, era incomodo, pero delicioso, no podría dolerle porque el hecho de que el otro siguiera masturbándolo apoyaba a que el dolor fuera algo casi inexistente, sólo el placer le recorría de punta a punta, cada centímetro de su cuerpo. - Kei... - le llamó entre sus gemidos, su cuerpo estaba por desvanecerse, el segundo dedo le estaba volviendo loco, más cuando el ritmo había aumentado, la rapidez y habilidad con la que le penetraba con ambos dedos y los movimientos sobre su miembro, había querido controlarse y no correrse ahora mismo, pero esto se le estaba dificultando demasiado. Después de unos segundos más arqueó su espalda y terminó expulsando su semen, manchando por completo su mano, mientras su cuerpo caía sobre la cama.
  • Kei Diaura Este siguió con la labor que llevaban a cabo ambas manos, mientras observaba con detenimiento las expresiones del otro; una vez le vio llevarse aquellos dedos a la boca y morderlos, este sonrió de lado sin dejar de mirarle momento alguno, aquella forma en que el otro mordía sus dedos era bastante provocadora para él, más aún si le miraba de aquella manera. Poco después bajo la mirada al trabajo que llevaban a cabo ambas manos, manteniéndose así por un rato; fue hasta que oyó su nombre en los labios del otro, que alzo su mirada y la llevo a su contrario, pudiendo ver perfectamente el momento en que el otro arqueo su espalda de aquella forma. Una vez el otro término, este alzo aquella mano que había mantenido sobre el miembro ajeno, observándola unos momentos con una sonrisa bastante complacida ya que esta misma estaba llena con la esencia del otro - vaya...al final si terminaste antes - sin esperar respuesta por parte de su contrario este acerco aquella mano a sus labios, comenzando a lamer poco a poco aquel líquido espesó a la vez que lo miraba de reojo - esto también sabe mucho mejor de lo que pensaba...- dijo una vez término de limpiar por completo su mano y sonrió un tanto malicioso mientras bajaba poco a poco su rostro hasta el miembro ajeno, tomando este entre su mano y comenzando a lamer toda la extensión del mismo, llevándose consigo lo que restaba de aquel líquido sobre miembro del otro. Sin dejar de hacer aquello anterior, movió sus dedos de manera un tanto más habilidosa en el interior del otro, llegando a hacer uno que otro movimiento circular con el objetivo de preparar aún más aquella.
  • Kawabata Yukio Debido a que su cuerpo estaba ligeramente agotado no dijo nada al respecto con sus primeras palabras, simplemente le observo deseoso, manteniendo el movimiento de su cadera. Una sonrisita divertida se dibujó en su rostro cuando le vio lamer su todo el semen que había dejado en su mano, era algo sucio para algunos a él leresultaba sumamente excitante. Un par de gemidos necesitados salieron de nuevo de su boca cuando comenzó a limpiar los restos de semen que habían quedo en su miembro, eso sí que le había sorprendido y más que eso le había fascinado, de pronto sintió como su miembro volvía a reaccionar ante aquello, vaya que el otro había tenido razón al decirle que lo pondría de la misma manera sin problemas. Podía sentir como su entrada se había expandido y relajado a tal punto que su cuerpo pedía por más aquello ya no le era suficiente y los movimientos de su cadera intentaban decirle aquello al otro, aunque sabía que este también buscaba torturarle un
    poco. Bajó ambas manos hasta atrapar el rostro ajeno entre estas y de esa forma le hizo subir para volver a quedar frente a sus ojos, mirándole, mientras intentaba calmar su agitada respiración para poder hablar sin interrupciones, luego de un rato lo consiguió. - Métemela... - jadeó al mismo tiempo que su entrada se contraía aprisionando sus dedos dentro de su cuerpo - Hazlo ya... - dejó por un momento libres aquellos dedos, pero pronto volvió a atraparlos, sin dejar de mover su cadera, deslizo su derecha por el pecho ajeno, bajando hasta envolver con ella el miembro ya erecto de su contrario, le apretó con fuerza - No te tortures a ti mismo... - susurró contra sus labios.
  • Kei Diaura Siguió un rato más lamiendo aquella extensión del miembro del otro sintiendo como poco a poco este mismo iba reaccionando a sus acciones. Planeaba seguir un tanto más así, pero se vio interrumpido cuando sintió las manos ajenas tomar su rostro, ante lo cual este se dejó hacer, dejando lo que hacía y levantándose un poco hasta quedar frente al otro, mirándolo directamente con un tanto de curiosidad sobre el por qué lo había detenido. Una vez escucho aquella petición abrió un tanto más sus ojos un tanto sorprendido por lo directo y demandante de las palabras ajenas. Podía sentir como sus dedos eran aprisionados por la entrada del otro, haciéndolo impacientar bastante, más aún cuando los libero y volvió a apresarlos de aquella manera, tanto que mordió ligeramente su labio- que impac...-no término de hablar, ya que sus palabras se vieron interrumpidas por un ronco gemido de sus labios, producto de aquel fuerte apretón a su miembro - vaya, tu sí que sabes cómo hacer que me mueva rápido...bien, dejare los juegos - tras decir aquello sonrió y saco sus dedos del interior del otro con algo de rapidez, separándose del cuerpo del otro ligera y lentamente para acomodarse de mejor forma y hacer que el otro dejara libre su miembro, una vez lo hizo, abrió un poco más las piernas del otro y tomo su propio miembro, llevándolo a aquella entrada que ya desde hacía rato estaba ansioso por penetrar. Poco a poco fue penetrándolo, soltando uno que otro jadeo al sentir las paredes de aquel interior ir envolviendo cada vez más su miembro.
  • Kawabata Yukio Le pareció sumamente divertido haber interrumpido las palabras del otro, riendo un poco cuando le escuchó lo siguiente más no dijo nada por aquello, al menos no lo hizo por el momento. Dejó que el otro le acomodará y abriera más las piernas, se sentía demasiado ansioso, más aún cuando le vio acercar su miembro, su entrada se contrajo instintivamente, pero conforme aquel miembro comenzó a meterse en su interior se expandió de a poco tal y como lo había hecho cuando los dedos entraron a su cuerpo. Estuvo a punto de soltar un quejido de dolor, pues no era lo mismo un par de dedos al miembro duro y erecto de su contrario, pero lo contuvo mordiendo con fuerza su labio inferior, los dedos de sus pies se contraían, mientras sus manos apretaban con fuerza la sabana que estaba bajo su cuerpo. De pronto sintió la ligera capa de sudor que adornaba ya el cuerpo ajeno y el propio, aquello en el otro le había parecido demasiado sexy, por lo cual estiró su brazo derecho hasta alcanzar el pecho del otro con las puntas de sus dedos, acariciándole y luego arañándole dejando un par de líneas rojas desde su pecho hasta su vientre - Luce bien... - le sonrió con dificultad ya que la hombría del otro aún no terminaba de entrar, eso le estaba desesperando un poco, y a la vez le fascinaba, aquella incomodidad y ligero deje de dolor no le eran del todo despreciable, junto al placer hacían una mezcla exquisita. Pero finalmente terminó empujando su cadera logrando que entrara por completo, un ronco gemido escapo de sus labios una vez esto sucedido - Ahora podemos... seguir jugando... -
  • Kei Diaura Este de pronto sintió aquella mano de su contraria sobre su pecho, sintiendo las puntas de los dedos ajenos tocar de aquella forma su piel seguido de aquellos araños, aquellos mismos que le hicieron bajar la mirada a aquellas sutiles marcas que habían dejado aquellos mismos sobre su piel - es lo que veo...aunque no tanto como la vista que tengo ahora... -dijo mirándolo fijamente ya que se refería al hecho de ver al otro bajo su cuerpo mientras iba poco a poco penetrándolo cada vez más. No esperaba que el otro moviera su cadera de aquella manera y terminara de hacer que le penetrará completamente, así que por aquello mismo soltó sorpresivamente un ronco gemido un tanto más sonoro que los anteriores, esto al sentir ya su miembro por completo dentro del otro - Bien, juguemos entonces... - tras decir aquello esbozó una sonrisa bastante divertida y bajo su rostro al cuello contrario, dejando entre besos y suaves mordidas en aquella blanca piel que poseía su ajeno, a la vez que lentamente comenzaba a mover su cadera contra el otro, aumentando ligeramente el ritmo conforme el tiempo iba pasando y conforme iba viendo que el otro se iba acostumbrando a su miembro.
  • Kawabata Yukio Tras haber dicho aquello de jugar, se mantuvo quieto sobre la superficie de la cama, acostumbrándose a la intromisión dentro de su cuerpo, suaves suspiros se le escapaban de entre los labios. A penas podía mantener sus ojos abiertos, pero los abrió de repente cuando el otro bajo hasta su cuello comenzando a besarlo y morderlo, ladeo su cabeza para que el otro tuviera más fácil acceso, esto acompañado de aquel suave ritmo con que el que había comenzado a embestirle, le sacaron una suave y divertida sonrisa. El paso de los labios ajenos en esa parte tan sensible de su cuerpo le producía un rico cosquilleo que viajaba a su vientre y se mezclaba con el placentero ir y venir del miembro ajeno dentro de su cuerpo. Movió un poco su cabeza logrando con esto encontrarse de nuevo de frente a frente con el otro, pudo sentir como el ritmo con el que se golpeaba su cuerpo iba en aumento y no sólo por parte del otro, sino también por su propia cuenta, el dolor e incomodidad se habían marchado por completo, en un par de sutiles movimientos llevó su izquierda a sostenerse del hombro derecho del otro, mientras su derecha fue tras su nuca atrayéndole de esa forma a sus labios, amoldándolos a los ajenos con lentitud, mientras los dedos de su mano se enredaban en las hebras de su cabello, en ningún momento dejó de mover su cadera contra el otro, disfrutando del aumento en el ritmo y fuerza.
  • Kei Diaura Esbozó una suave sonrisa al ver como el otro ladeaba su cabeza para permitirle más espacio, volviendo inmediatamente a seguir con aquellos besos y leves mordidas sobre el cuello ajeno, y pudo haber seguido así por un rato más de no ser por el movimiento de cabeza del otro, que le hizo despegarse ligeramente de aquel cuello y encontrarse de frente con la mirada contraria. Le miro detenidamente no queriendo perder detalle de las expresiones que en aquel momento el otro lograba hacer, mientras sentía como el otro se apoyaba y llevaba su otra mano a su nuca, al sentir como el otro lo jalaba hacia él, este dejo acercar su rostro al contrario, correspondiéndole a aquel beso que el otro había iniciado, siguiendo aquel ritmo que marcaba su contrario, haciéndolo sólo un poco más profundo después de un rato. El solo sentir los dedos ajenos pasar entre sus cabellos le producía una cálida y agradable sensación. Sin despegarse un momento de los labios contrarios, este fue aumentando un poco más aquel ritmo de sus caderas a la vez que pasaba una de sus manos por el pecho y costados de su contrario, queriendo tocar en lo más posible cada rincón de aquel cuerpo que se encontraba al alcance de aquella mano que pasaba por el cuerpo ajeno.
  • Kawabata Yukio Cuando el beso comenzó a ser más profundo, sonrió levemente en medio de este, mientras tiraba un poco de los cabellos en que se habían enredado sus dedos, de a poco fue asomando su lengua, primero tanteando con ella los labios ajenos y después introduciéndola en busca de la ajena, la cual comenzó a acariciar cada vez que los gemidos y jadeos no se lo impedían. Había intentado mantener sus ojos abiertos para poder observar las expresiones de su rostro, perderse en los ojos del otro, pero con el aumento de la fuerza y ritmo de las embestidas esta tarea le era cada vez más difícil de cumplir, su vista se comenzaba a nublar al punto de apenas reconocer el rostro de quien se encontraba sobre y dentro de su cuerpo. - Mmm - un fuerte gemido fue el que finalmente le separo de los labios ajenos, el cual fue provocado tanto por la manera en que le embestía como por sus caricias, sus manos eran suaves a diferencia de lo que otras personas esperarían y sus embestidas a pesar de ir más rápido no podrían causarle daño alguno. - Kei... - susurró tan bajo que si el otro había alcanzado a escucharle sería todo un milagro - Más... - aquello lo había dicho mucho más fuerte, al menos más audible que lo anterior - Dame... más... fuerte - para ese entonces había posado su cabeza en el hombro derecho del otro y todos sus gemidos y palabras eran dichas en aquella cercanía, intentando amortiguar aquellos placenteros sonidos que de sus labios escapaban comenzó a besar y morder aquel hombro cada que tenía la oportunidad de hacer. Podía sentir como el miembro ajeno iba paso a paso abriéndose mayor camino en su interior casi alanzando su próstata, sabía que cuando lo hiciera su cuerpo se derretiría tal cual como un helado en un día caluroso aunque ahora mismo no estaba muy lejos de ello."
  • Kei Diaura Una suave sonrisa se dibujó de igual forma en sus labios, esta misma debido a aquellos pequeños jalones que daba el otro a sus cabellos, eso en conjunto con el sentir de la lengua ajena que palpaba sus labios de aquella suave forme. Este podía oír claramente todos aquellos gemidos y jadeos provenientes del contrario, aquellos siendo casi como música para sus oídos, conforme pasaba el tiempo quería oír cada vez más de aquellos mismos. Al separarse de aquel beso, este soltó un suave suspiro, volviendo a sonreír poco después, sólo que esta vez de manera complacida, ya que le había encantado el haber escuchado aquel fuerte gemido por parte del otro. Continuo pasando y dejando caricias por el pecho y costados del contrario a la vez que seguía con un ritmo constante en aquellas embestidas; estaba un tanto sumido en aquellas acciones que no logró oír las primeras dos palabras de su contrario, sin embargo las siguientes palabras pronunciadas por su ajeno fueron escuchadas con bastante claridad, haciéndole soltar casi una suave risilla divertida en medio de un par de suspiros de su parte -bien...como tú digas...-musito suave, un tanto entrecortado pero con un cierto tono divertido, aquello último más que nada por el hecho de haber comenzado a sentir aquellas mordidas y besos que eran dejadas sobre su hombro. Se mordió ligeramente su propio labio inferior, mientras bajaba una de aquellas manos que anteriormente se mantenían acariciando el pecho del otro, la hizo bajar entre suaves caricias deslizándola por la suave piel del otro hasta una de las piernas que rodeaban su cadera, la tomo por el muslo con firmeza a la vez que comenzaba a mover su cadera con mayor fuerza contra el otro, haciendo que con aquel mismo movimiento llegara un poco más profundo dentro del cuerpo del otro - Yo-ka...- dijo entre un par de roncos gemidos producto de aquellos movimientos más fuertes y profundos que llevaba contra el otro.
  • Kawabata Yukio Una risita divertida se le escapó de entre los labios, todo por cosquilleo que le provocó cuando el otro deslizo su mano por su pecho, vientre y finalmente cuando le tomó con tal firmeza de su muslo. Le era realmente placentero que el otro le sostuviera con fuerza, al igual que le arremetiera de esa forma, le prendía más e incluso le hacía perder consciencia de quien era; sí el otro enterrara sus uñas en su piel no protestaría para nada, incluso gemiría con mayor fuerza. - Ahh mmm - entonces sintió una embestida especialmente fuerte, una que golpeó inesperadamente su próstata en un par de ocasiones, el golpe fue tan placentero y delirante que abandonó el hombro ajeno volviéndose a recostar sobre la cama, mirándole con profundidad a los ojos. Cuando le escuchó decir su nombre de nuevo aquel suave calor le recorrió el pecho y el cuerpo por completo, no creía jamás haber escuchado su nombre en boca de nadie más y que aquello le resultara tanto sexy como dulce.
    Después de jadear constantemente su espalda se comenzó a arquear sutilmente, aportando con esto mayor impulso y fuerza en los movimientos de su cadera. - Me encantas... - le dijo al tiempo que sus brazos le ayudaron a incorporarse un poco sobre la cama, dejando sus labios cercanos a los ajenos, pero no se atrevió a besarlos por el momento, simplemente le sonrió en medio de sus propios jadeos y suspiros. De la nada le fue empujando con su cuerpo para dejar recostado sobre la cama a Kei, lo hizo con lentitud para que el cambio no fuera tan brusco y que tampoco el miembro ajeno saliera de su interior. Cuando finalmente quedó sobre el cuerpo ajeno un profundo gemido se le escapó debido a
    la profundidad que había alcanzado el miembro dentro de su cuerpo, de inmediato
    comenzó a cabalgarle con lentitud pero gradualmente aumentando el ritmo,
    mientras acercaba sus labios para finalmente besarle.
  • Kei Diaura Entrecerró un momento sus ojos ante la sensación placentera que le dejaba el arremeter contra el otro de aquella forma, con aquella fuerza, podía sentir como su miembro llegaba poco a poco más profundamente dentro del otro. Poco después este abrió lentamente sus ojos al sentir como el otro dejaba su hombro y se recostaba sobre la cama, en cuanto el otro hizo aquello, este llevo su mano libre a la cadera de su contrario, no sin antes hacer pasar la misma con lentitud desde el cuello, pasándola a través del pecho del otro, más aún al notar como el otro había comenzado a arquear su espalda levemente, aquella imagen junto con el escuchar de los jadeos del otro sin duda le parecían una imagen bastante excitante a su vista. Aquellos movimientos de cadera del otro comenzaban a hacerle abandonar un poco su cordura, sin embargo volvió en si cuando escucho la voz del otro decirle aquel par de palabras, mismas ante las cuales curveo sus labios en una suave sonrisa, el hecho de oír aquello de esa manera en como el otro lo había hecho, le había encantado de sobremanera - creo que...estamos igual...me encantas...- dijo casi en un susurro mientras le miraba directamente, observándolo sin perder detalle de lo que su contrario hacia y más aún de las expresiones que el otro lograba hacer. Al igual que el otro, sonrió en cuanto le vio a aquella tan cercana distancia, pudiendo sentir como el aliento y respirar agitado del otro combinarse con el suyo -¿eh?...- le miro entre sorpresa y diversión al sentir como su cuerpo iba siendo empujado por el otro, no se esperaba que el otro hiciera aquello, aun así, se dejó recostar por el otro poco a poco; levanto una de sus cejas, dedicándole una mirada curiosa pero con cierto toque de diversión puesto que ya se había hecho un poco a la idea de las intenciones del otro al dejarlo sobre la cama de aquella forma. Al igual que su contrario este dejo escapar un ronco gemido en cuanto sintió su miembro llegar a una mayor profundidad dentro del otro, también haciéndole morder sutilmente su labio inferior al comenzar a sentir aquellos movimientos por parte del otro, más aún al sentir como a cada uno el ritmo iba incrementándose. En cuanto el otro acerco sus labios a los suyos, este tomo y jalo al otro de su nuca con algo de rapidez y con un poco de fuerza con el fin de acercar aquellos labios más a los suyos y hacer un tanto más profundo y necesitado aquel beso iniciado por el otro, a la vez que su mano libre la posaba sobre la cadera del otro, ayudándole con la misma a marcar un poco más aquel ritmo que el otro venía llevando.
  • Kawabata Yukio Estaba sorprendido, cuando luego de acercar sus labios a los de su contrario, su cabeza había sido atraída con esa fuerza y necesidad que tanto le había encantado, sólo alcanzó a dibujar una divertida sonrisa en medio de aquel beso, sin esperar más consiguió de manera un poco abrupta introducir su lengua en la cavidad bucal del otro, recorriendo con esta hasta el último rincón de aquel lugar, saboreándole, aunque de momento no había comenzado con el juego entre sus lenguas no tardó mucho en hacerlo. Ante tan placentero momento su vista se encontraba por demás nublada, y sus parpados se cerraron después de que el miembro ajeno diera de nueva cuenta contra su próstata, con tal profundidad y fuerza que sintió como sus extremidades inferiores temblaban, estaba seguro que si estas le hubiesen estado brindando soporte sobre la cama, habría caído debido a aquel estremecimiento. Con lentitud comenzó a recorrer aquella suave y deliciosa piel que se le presentaba frente a sus ojos, primero deslizó su derecha por el vientre ajeno, mientras su izquierda hacía lo propio por su pecho, dando especial atención a su pezón, estirándole, jalándolo para luego abandonar aquello y continuar su recorrido. Poco a poco fue volviendo el beso menos profundo, no porque así lo deseara, sino porque sus ya para ese entonces audibles e inconfundibles gemidos de placer no le permitían continuar con tal profundidad, dejaba cortos besos sobre los labios ajenos, en veces mordiendo simplemente su labio inferior, capturándolo y después dejándole libre en repetidas ocasiones. Hasta que finalmente con algo de desgano les abandonó por completo, pero con toda la intención de llevar los propios a saborear aquella piel que sus manos se habían encargado de recorrer con anterioridad, empezando por su cuello cerca de su oreja derecha. Eran lamidas en un comienzo inocentes, cortas y dadas a penas si
    con la punta de su lengua, como si de un chico tímido se tratase, pero con forme fue descendiendo, la mayor parte de su húmeda legua dejaba un caminito de saliva por cada lugar que pasaba, deteniéndose brevemente en su hombro, el cual mordió con algo de fuerza, dejando una marca roja, que en ese momento le parecía asombrosamente hermosa, luego sólo la lamió como si intentaría aliviar el dolor que había provocado al hacerla. Pudo haber continuado con aquel delicioso y excitante recorrido, pero su cuerpo cada vez estaba menos controlable, apenas si podía mantenerse cuerdo para acometer sus acciones. Fue entonces que separó su torso del de su contrario y apoyándose con las palmas de sus manos sobre la cama, luego de arquear su espalda, comenzó a cabalgarle con mayor fuerza, teniendo que morder su labio inferior y apretar sus ojos para poder resistir todas las emociones que se le entremezclaban en aquel momento, no podrían tomar como exageración si en aquel instante de tanto ajetreo declaraba que su miembro estaba tan duro, por el placer que le era otorgado, que le dolía, pero este dolor no hacía más que volver aún más intenso y excitante todo. Momentáneamente abrió los ojos, dirigiendo su mirada a la del hombre que le tenía de aquella forma en ese lugar, le sonrió levemente antes de pasear seductoramente su lengua por sus labios, humedeciéndolos ante su mirada, lo hacía más porque en ese punto hasta su garganta comenzaba a secarse, pero no desaprovecharía en momento para coquetearle y provocarle aún más. Aún podía sentir la mano ajena sobre su cadera, que le ayudaba a mantener un adecuado ritmo entre el choque de sus cuerpos y eso le resultaba realmente agradable.
  • Kei Diaura Al igual que el otro, este curveo sus labios en una ligera pero divertida sonrisa en cuanto sintió el como el otro comenzaba a introducir su lengua de aquella forma en su boca, dejando que aquella misma explorara con toda libertad dentro de su boca, este solo disfrutando de cada uno de los movimientos ajenos que llegaba a sentir dentro de su cavidad bucal; una vez el otro comenzó aquel juego entre lenguas, este lo respondido de inmediato, saboreando y disfrutando de todo aquello y del beso en sí. Aun al estarse concentrando en aquel beso y en los movimientos ajenos percibió un poco de aquel estremecimiento proveniente del otro, haciéndole soltar un ligero suspiro, aunque este fue ahogado en aquellos labios que aún besaba. Sonrió de nueva cuenta al apenas comenzar a sentir las manos ajenas recorrer de aquella manera la piel de su vientre y pecho, soltando un par de leves suspiros más entre aquel beso pues aquella atención que recibía en su pezón le producía una sensación por demás placentera y le provocaba los mismos.
    En cuanto aquel beso se volvió menos profundo, este aprovecho para recuperar un poco más el aire que había perdido con todo aquello, poco después aquellas mordidas que aparecieron después de aquellos cortos besos le hicieron curvear sus labios en una sonrisa un tanto divertida, aunque poco después aquella misma sonrisa se transformó en una bastante complacida en el momento en que su ajeno llevo sus labios a su piel y más aún al sentir como aquel recorrido comenzaba con pequeñas lamidas y estas iban haciéndose mejores conforme avanzaba. Tuvo que cerrar un momento sus ojos al sentir aquella mordida que fue dejada en su hombro, esto junto con un ronco gemido que escapo de sus labios, ya que aquella mordida en conjunto con todo aquello sin duda le había parecido bastante placentero y le había gustado de sobremanera aquella manera en que le había mordido en aquel lugar, poco le importaba si aquella misma le dejaría marca después.
    Una vez sintió el otro se separó ligeramente y se apoyó sobre la cama este aprovecho para llevar sus manos y recorrer un poco aquel dorso y costados con las mismas, sin embargo aquellos movimientos más fuertes del otro le hacían tomar con algo de fuerza la piel contraria, presionando un tanto fuerte la piel ajena entre sus dedos.
    Este se mantenía mirando con atención todas y cada una de las expresiones que lograba hacer el otro, pudiendo ver claramente en cuanto el otro pasó de aquella manera su lengua por sus labios, esto no haciendo más que provocarle un tanto más. Sus manos abandonaron de momento el cuerpo del otro, apoyándose con estas sobre la superficie de aquella cama, levantando con esto la parte superior de su cuerpo para alcanzar los labios contrarios, pasando de manera lenta su lengua por aquellos labios y dejando cerca de los mismos varios jadeos y gemidos que ya le eran imposibles de contener, llegando al final a morder los mismos con un poco de insistencia. Aprovecho un poco también el que había apoyado sus brazos en aquella superficie para poder mover su cadera contra el otro, aumentando y marcando un poco más aquellos movimientos que de por si ya llevaba su contrario, soltando varios jadeos ante la sensación tan placentera que aquellos mismos le provocaban. Sin más volvió a separarse de los labios contrarios, volviendo a dejar descansar su cuerpo por completo en aquella cama, llevando sus manos nuevamente al cuerpo del otro, paseando las mismas incesantemente por toda aquella piel que tenía a su alcance, poco después sus manos pasaron hasta la espalda ajena, comenzando a deslizar estas en forma descendente por toda aquella extensión de la misma, las bajo cada vez más hasta que estas se posicionaron en el trasero de su ajeno, tomándolo entre sus manos y apretándolo ligeramente. Una sonrisa un tanto maliciosa y divertida se hizo aparecer en su rostro al hacer aquello, mientras se mantenía mirando con atención al otro, viendo atento cada uno de los gestos y expresiones que lograba hacer su ajeno.
  • Kawabata Yukio La sonrisa en su rostro se ensancho al notar como el otro se levantaba ayudado de sus brazos para alcanzar sus labios, cuando la lengua del otro delineó los propios soltó un suave suspiro por el cosquilleo que esto le provocó. Tenía que aceptar que le encantaba la manera en que sus gemidos, suspiros, propios ajenos chocaban y se entremezclaban, era algo excitante, aún más cuando los suyos fueron mordidos, lo cual le hizo sonreír en una expresión entre divertida y excitada. Poco podía resistir a mantener sus ojos abiertos y su mente cuerda, cuando las embestidas contra su cuerpo seguían siendo tan jodidamente buenas, aún más exquisitas por la posición adoptada por su contrario, cada vez podía sentir más y más como su cuerpo se estremecía de una y mil maneras, recorriendo cada centímetro de su piel. Después de que el otro se separara de sus labios, tiró su cabeza hacia atrás, aún con sus ojos cerrados gimiendo un tanto descontrolado, pues por más que mordiera sus propios labios, no podía parar de emitir aquellos sonidos, sus manos apretaron las sabanas bajo su cuerpo con fuerza. Pronto tuvo que devolver su mirada al otro, pues al sentir como regresaba a su posición anterior no pudo evitar hacerlo, mucho menos cuando las manos ajenas comenzaron a recorrer su piel, le agradaba la forma en que estas se deslizaban por su cuerpo, la calidez y fuerza que le transmitían con tan sólo eso. A penas si pudo contener una risilla divertida al sentir su trasero apresado por ese par de manos. - ¿Te estás divirtiendo? – preguntó en medio de sus entrecortados gemidos, con un poco de esfuerzo se acercó al otro, dejando su pecho sobre el ajeno, tomando a su contrario por las mejillas con ambas manos amoldo sus labios con sus gemelos ajenos, en un lento, pero profundo y demandante beso, que al menos por unos segundos impidieron que sus gemidos salieran alocadamente de sus labios. Al separarse se levantó un poco, apoyando las palmas de sus manos sobre el pecho del otro, sin llegar a poner todo su peso sobre él, simplemente sirviéndose de apoyo para continuar con el movimiento de su cadera, mareándole en todo momento a los ojos, mientras mordía su labio inferior, no como cosa intencional, simplemente buscaba acallarse un poco a sí mismo. Ante tanto ajetreo su cuerpo comenzaba a resentir el cansancio, apenas si podía mantener el ritmo de sus caderas, y el sudor perlaba cada centímetro de su piel, así que de a poco fue disminuyendo el ritmo y fuerza con la que le había estado cabalgando, dejando su frente descansar sobre la ajena, cerrando su ojos. Esbozo una sonrisa maliciosa y divertida abriendo de nueva cuenta sus ojos, mirando directo a los ajenos antes de hacer lo que había tenido en mente. De la nada detuvo sus lentos movimientos de cadera, apresando el miembro del otro dentro de su cuerpo
    – Estoy cansado… - susurró sobre sus labios liberando aquel miembro sólo para volver a apretar su entrada alrededor de este, soltando pequeños suspiros ante sus propias acciones. Hizo lo mismo en un par de ocasiones antes de levantarse y en un par de movimientos lograr que Kei saliera de su cuerpo. Entonces cayó rendido sobre la cama, sabía que el otro aún no había terminado ni el mismo había alcanzado su orgasmo, y no pretendía perderse de aquello, sólo que la posición que había adoptado antes le había agotado. Tomó su propio miembro con su mano derecha para empezar a masturbarse comenzando a gemir quedito, mientras esperaba a que su contrario se reincorporara también, una vez lo hizo le miró a los ojos al tiempo que habría sus piernas tanto como darle el suficiente espacio que se acomodara entre ellas .
  • Kei Diaura Al momento de escuchar tal pregunta una suave y algo entrecortada risilla escapo de sus labios ¿Se estaba divirtiendo? Por supuesto que si, no podía negarlo y aunque lo hiciera sus expresiones y demás acciones lo delatarían fácilmente, así que sin más lo admitió asintiendo un par de veces - Esta claro que me divierto...y mucho - sus palabras eran acompañadas por un pequeño recorrido de sus manos sobre la piel ajena en aquella parte del cuerpo contrario, no pudiendo ni queriendo evitar el presionar entre sus manos en varias ocasiones aquel mismo lugar mientras lo hacía, mostrando en todo aquel momento una sonrisa divertida, misma que poco a poco fue interrumpida por las acciones contrarias. Aquel beso iniciado por su compañero fue respondido con la misma demanda y lentitud, disfrutando en todo momento y lo más posible del mismo mientras este duró. Su mirada se mantenía puesta en el otro, más aún en cuanto le vio apoyarse de aquella manera sobre su pecho y seguir con aquellos tan placenteros movimientos.
    Pudo haberse mantenido sumergido en los movimientos de cadera que llevaba su contrario sin embargo aquello se detuvo, no esperaba que de la nada su contrario detuviera sus movimientos, pero lo que menos se esperaba en aquel momento era que apresara de aquella forma su miembro en algo tanto tortuoso como sumamente placentero - Y-Yo-ka...Yo-ka...-menciono con dificultad entre jadeos audibles en aquellas veces que la entrada del mencionado le apreso el miembro, sintiendo un gran placer y alivio en cuanto el mismo era liberado de aquella presión ejercida por las paredes internas del cuerpo ajeno. Así, un hondo suspiro salió de sus labios al momento en que el otro abandono su cuerpo, no se sorprendió por ello pues sabía perfectamente el por qué lo había hecho al oír momentos atrás aquel susurro sobre sus labios. -Flojo...- bromeo con una sonrisa instalada en sus labios mientras volteaba a verle ya rendido sobre la cama, esto mientras calmaba sólo un poco su respiración y recuperaba el aliento perdido con todo, esto con el fin de continuar y reanudar aquello en un par de segundos más, pues por nada del mundo lo dejaría así como así.
    Aquellos suaves gemidos llegaron a sus oídos de manera
    incitante y sin perder más tiempo se levantó de la cama y posicionó frente a él, observándolo con una sonrisa un tanto maliciosa mientras le veía abrir de aquella manera sus piernas. Estaba por acomodarse entre aquellas mismas, sin embargo una idea cruzo por su mente y se dedicó a llevarla a cabo antes de continuar. Bajo y acerco su rostro hasta una de las piernas contrarias y de ahí primeramente llevo a rozar un poco sus labios con la piel ajena y como segunda acción, con su lengua hizo un recorrido lento y húmedo por toda la parte interna del muslo de aquella misma pierna, así hasta llegar a donde se ubicaba el miembro ajeno mismo que término por tomar entre una de sus manos y así continuar con lo que anteriormente había estado haciendo su compañero, masturbarle, sólo que este lo hizo con algo de rapidez mientras apretaba en ocasiones de aquel mismo. - suficiente...- dijo sonriendo aún con malicia al mismo tiempo que soltaba el miembro ajeno después de un breve momento de haberlo estado masturbando, así se paró a un lado de la cama y con sus manos le tomo firmemente de las piernas, jalándolo de las mismas hacia el con algo de rapidez y algo de brusquedad, pues aquello término haciéndolo en un solo movimiento. Sólo unos instantes le bastaron para acomodarse nuevamente entre las piernas ajenas y llevar nuevamente su miembro a la entrada ajena, comenzando nuevamente a penetrarlo y reanudar aquello, en un principio con suaves embestidas que iban aumentando de ritmo conforme el tiempo pasaba.
  • Kawabata Yukio La simple mención de que era flojo le hizo reír, una risa suave pues debido a su entrecortada respiración no pudo hacer algo más aparte de aquello. Mientras su respiración intentaba conseguir un ritmo normal, se dedicó a observar a Kei, sin duda alguna en la intimidad era mil veces más guapo, y no porque en otras facetas no lo fuera; pero ahora mismo lucía sexy incluso con su cabello alborotado y con su cuerpo sudoroso. Sus gemidos no sólo eran resultado de lo que su mano ejercía sobre su propio miembro, tenía que ver también con la imagen frente a sus ojos, escena que mejoró cuando Kei se reincorporó sobre la cama. 

    Si bien las acciones siguientes del otro no eran lo que había esperado, tampoco negaría que el roce de los labios ajenos sobre su muslo le estaba haciendo delirar al grado de tener que cerrar sus parpados al morder su labio inferior. Pero cuando el recorrido lo continuó el húmedo musculo proveniente de la cavidad bucal ajena, en ese momento ya no pudo morder más su labio inferior; había tortura y placer mezclados en ese momento. 

    Los movimientos sobre su miembro ya eran más torpes que otra cosa, así que agradeció aunque a la vez maldijo al otro cuando este se hizo cargo del asunto. Lo primero por haberle ayudado en una tarea que ya le resultaba difícil de ejecutar, pero lo segundo se debió a la forma en que Kei había decidido ayudar, era grandioso por la rapidez desesperante por los fuertes apretones que le hacían removerse sobre la blanda superficie.

    Iba a matarlo, eso era un hecho luego de que terminarán con asunto tan importante iba a matarlo, pues cuando más disfrutaba de cómo le masturbaba; en ese justo momento en que su excitación estaba al tope, le había dicho que era suficiente y el toque sobre su miembro desapareció dejándolo con real inconformidad dibujada en cada línea de su rostro. Pero no tuvo un segundo siquiera para reclamarle, pronto se vio atraído por el otro por las piernas, lo cual le causo sorpresa, pero terminó por encantarle por la brusquedad empleada y para el propósito que había sido atraído.

    —Mmm. —Eso fue lo único que de entre sus labios pudo escapar ante la renovada penetración de su cuerpo y, la reanudación de las embestidas que aunque suaves y lentas eran magnificas, le llenaban por completo. Su mirada se clavó con intensidad en la contraria, mientras sus labios parecían no poder mantenerse cerrados por un segundo más. Pasó sus brazos tras la espalda ajena, dejando cerca del oído derecho del otro sus labios de esa forma se dedicó a gemir y jadear sólo para él. Sus manos recorrieron toda la extensión de la espalda de Kei, enterrando en ésta sus uñas cada que una embestida era especialmente fuerte.

    Los movimientos de su cadera estaban bien marcados en sentido contrario a los de su contrario, cada vez se impulsaba más para obtener mayor contacto, más ahora que se encontraba al borde. Su miembro dolía por la estimulación anterior y por los roces que ahora recibía contra el abdomen de Kei. A eso se sumaba la manera tan rica en como el miembro ajeno golpeaba una y otra vez su próstata. Y a pesar de ello quería más, quería que el otro olvidara cualquier pensamiento coherente y le golpeará con todo el resto de fuerzas que le quedarás. 

    —Más…—gimió acercándose a susurrar sobre sus labios—, destrózame…—Y eso fue lo último claro que salió de entre sus labios, lo demás fue una cadena de constantes gemidos.

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